lunes, 21 de septiembre de 2009

Dia uno

Tomamos una copa de champaña, acompañados solo de nuestros pasados, doblados quizás por el desaliento, pero sin disimulo ni apremio.

Sostenidos solo por la verdad que de nuestros corazones emanaba...por un momento ya ni ella, ni yo estábamos solos...empezamos a hablar el mismo idioma en risa semi oculta nos veíamos reflejados en el otro..no ha había ansiedad todo era un momento ni ella ni yo lo sabiamos, solo era un momento.

Un momento anhelado pero no esperado por nuestras vidas.
Y fue asi como nacio la propuesta "Juguemos a regalarnos tres minutos diarios cada dia y durante diez dias"

...uno de nosotros daría al otro un momento de aliento, un momento no sordido.
...uno de nosotros ofreceria cariño y lo mostraria al otro
...uno de nosotros resaltaria buenas cosas en el otro.
...uno de nosotros tendria tres minutos para ser lo que sintiera.
...uno de nosotros sin enfrentarse se mostraria como es.
...uno de nosotros viviria lo que ansia ser.
...uno de nosotros sería una respuesta.
...uno de nosotros se entregaría a fuerza de sentir el choque de nuestras vidas.
...uno de nosotros añoraría, soñaría pero ante todo viviría con intensidad su dia.
...cada dia y solo durante diez dias.


y asi se vivieron los tres minutos cada dia...al punto de no querer que acabaran enraizó el amor en aquellas partes en que nuestros corazones aun sentian..... semillas de buenos momentos se esparcieron y abonadas con la complicidad de la bondad el amor y la paciencia empezaron a germinar sostenidas por la ternura que nos prestabamos el uno al otro, sin recato, sin frontera, sin dolor pero respetuosos de nuestra situacion.

y fue asi como los minutos se convirtieron en horas y las horas se convirtieron en dias y los dias se convirtieron en semanas y las semanas se convirtieron en meses y los meses hoy quieren convertirsen en toda una vida.

y asi juntos retomar una ilusion que individualmente añorabamos e inclusive dimos por perdida en otros momentos...acompañarnos hasta el fin de nuestros dias.

...juntos y aceptandonos en nuestra propia vida, orgullosos de la faena y llenos del amor y el respeto, contagiados de los recuerdos que gestaron nuestras vidas, individuales y mutuos, tomando de ellos lo mejor para darnos nuevamente, sin pensar que se repite...y con una palabra entre labios y cuerpo que diga te deseo te deseo todavía..... hoy vivo vivo! por que te siento mía. Y hoy tu vives con la certeza de que soy tuyo para la vida.

Estas mis palabras para ti, de lo que recuerdo de aquellos diez dias...
Angela para mi vida.